viernes, junio 23, 2006

Adiòs


No es preciso decirte que te quiero
y hundirme en este fango que arrebata
las ganas insaciables de tocar
el fino terciopelo de tu espalda.

No es que quiera vivir en tu recuerdo
cuando la noche falte en la morada
y si no soy presente en este cuento
mis versos lo seràn cuando me vaya.

Cuando llegue el ocaso de este encuentro
y nuestras miradas dejen de buscarse
seremos sombras y no cuerpos
difuminadas con la luz de la mañana.

3 comentarios:

Chilanga Catastrófica dijo...

Hay formas y Formas, hasta para decir Adios. Te abrazo y te quiero.

Anónimo dijo...

Cuando las cosas las acomodas, se acomodan o te las acomodan, es una delicia voltear atrás y ver lo bueno que hiciste (y sentirte orgulloso), lo malo que hiciste (y pedir perdón a otros como a tí y mejorar). Tan bueno es, que al final del día lo que parecía un camino en el que el letrero de "Adiós, próxima salida" nunca aparece, en el recuento te percatas que solo eran 20 pasos pero que los diste de "gallo, gallina, pollito", desesperante pero eso es lo que necesitabas (o necesitas). Ya verás, se siente bien. Tu primo MarcoAn.

corazonmudo dijo...

nunca he escrito de vuelta agradeciendo los posts, pero es grato sentirme reconfortado en la familia, en mi FAMILIA.
Los abrazo a los dos y gracias por ser, y compartir conmigo.